
Mi mirada se centraba en el fuego...el calor era solo momentáneo y sabia que este dulce momento era solo pasajero. Cambie de postura...acerque mis podridos pies al fuego...empecé a recordar.
Era el 12 de octubre de 1973, estaba trabajando en mi edificio. Hace 2 años que no llovía...la mortalidad era enorme... Las Guerras habían destruido un mundo que antes había estado unido, la sociedad rompió los lazos y solo se movía por necesidades. Cansado de todo, quería retirarme a vivir mis últimos años solo en la montaña. Derrepente, mientras escribía mi renuncia, escuche un sonido que hace tanto tiempo añoraba, escuche una gota...y después otra...y otra. Al fin...al fin estaba lloviendo, al fin podríamos volver a la normalidad. Rompí en un estado de éxtasis y emoción...hasta que...hasta que lo vi. Esta lluvia no era como la de antes...no, claro que no...esta lluvia no era amable, esta lluvia destruía todo a su paso. Desesperado empecé a arrancar, baje de mi noveno piso, pues sabia que si me quedaba ahí seguramente moriría. Llegue al subterráneo...me escondí.
En mi guarida escuche como todo se caía, la humanidad se desvanecía antes mis ojos. El sonido del metal cayendo, los gritos de la gente muriendo...ahh...tristes recuerdos para una dolorida y solitaria persona. Desde ese entonces, estoy solo aquí...en una ciudad desvanecida, fantasma, donde solo estoy yo y mis pensamientos.
Derrepente, escucho un sonido. Ese sonido nuevamente...no puede ser...salgo hacia afuera...es...lo es...es lluvia. Tal vez...tal vez haya otra posibilidad. A lo lejos se ve una planta emergiendo de la tierra. El sol sale después de años de obscuridad. No estaba todo acabado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario